Existe una tendencia muy arraigada tanto en la sociedad como en los mismos diseñadores gráficos donde se confunde el ser diseñador con el ser artista. Probablemente, esto ocurre como resultado en los que en años anteriores se le llamaba Artista Gráfico a las personas que trabajaban en las artes graficas; cuya labor comprende desde el diseño hasta la terminación del impreso. Entiendo que debemos de elimar este estigma del misticismo sobre ser artistas por varios motivos. He notado que ciertos diseñadores gráficos pudieran ser clasificados como “ROCK STAR DESIGNER” y esto no puede ser, me explico, son estos los diseñadores que necesitan inspiración, que quieren firmar sus trabajos y que reflejen su estilo personal. En mi opinión esto está totalmente erróneo. Un diseñador, como dicen tantos autores, es un comunicador cuyo producto, el diseño, comunica un mensaje; el que quiere transmitir el cliente. Por tal motivo no hay cabida para la inspiración o el que este es mi estilo.

Un diseñador tiene que actuar bajo las demandas del cliente y lo que llamamos inspiración no existe del todo en el diseño. Cuando hablamos de esa inspiración, no es otra cosa que la culminación de nuestro trabajo de investigación puesto que sabemos lo que quiere el cliente, los colores adecuados a ser utilizados, las formas, el estilo y el público a quien va a ir dirigido el mensaje.

Luego de tener claro estos puntos el trabajo fluye, esto debido a que ya tenemos todos los elementos identificados. Además la experiencia que tenemos nos dictará por donde ir. No existe tal cosa como el decir que de momento nos llegó esa iluminación divina por arte de magia porque somos los elegidos del cosmos, simplemente es una fase del proceso.

En mi opinión, el ser reconocido por tus diseños es una dicha difícil de alcanzar por no decir imposible, tal vez luego de 100 años las próximas generaciones la vean como arte. Nunca un mecánico o un doctor te verá en la calle o verá un afiche diseñado por ti y decir, “Eso lo hizo el Sr. Fantástico Star Designer”. Esto no va a ocurrir a menos que la persona tenga cierto interés o conocimientos del ambiente del diseño gráfico. Nosotros conocemos a Paul Rand, David Carson porque somos diseñadores, pero pregúntenle a un ex gobernador o a un físico nuclear, es mas pueden preguntarle a Obama y no van a saber. De igual modo ocurre cuando nos preguntan sobre el mejor físico contemporáneo, no vamos a saber del tema  porque no es nuestra área de interés.

En conclusión.

1.    La inspiración, como la conciben los artistas plásticos, pintores y/o escultores no existe en el diseño grafico.

Es sólo el cúmulo natural del proceso de diseño luego de procesar la información en la parte de documentación del trabajo. Además de que contamos con condicionantes que no controlamos  (eso es otro tema).

2.    No vamos a ser famosos o reconocidos por ser diseñadores. Tal vez tengamos ese reconocimiento sólo en nuestro ámbito.

Un dato interesante para pensar es que sólo en Puerto Rico, según el censo del departamento del trabajo, hay alrededor de 1,000 diseñadores gráficos en la isla. Si te digo que pienses en uno que tenga trascendencia me podrás decir como mucho 3 nombres, si hacemos lo mismo en Estados Unidos me dirás como 10 de 10,000 diseñadores,  lo que quiere decir que sólo un pequeño número logran tener reconocimiento en el campo.

Pueden hacer comentarios sobre que les pareció el tema expuesto o si tienen otra opinión.